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Se habla mucho de los vinyles, que si de 12 pulgadas, que si nacionales, que si importados, que si cotizados o muy baratos, que si de colores o fotodiscos, en fin, pareciese que estos términos se tienen a la mano desde que tenemos uso de razón. Pero qué hubo antes siquiera que el primer vinyl fuera concebido?.
"Historia antes de la historia, o el viejo deseo de registrar el sonido" (Parte I).Claro que se podría decir: "antes de los vinyles (así como del high energy o música disco), no había nada". Sin embargo, si a algunos personajes no se les hubiera ocurrido la maravillosa idea de plasmar el sonido permanentemente en alguna forma, créanlo que ni música disco, ni high energy. Vaya, tal vez el término "DJ" ni existiría en la humanidad. Toda esta idea vino de hace mucho tiempo atrás. Y el sonido no fue plasmado precisamente en discos tal como los conocemos, más bien eran artefactos que no se parecían ni tantito a lo que conocemos como tornamesas, pinchadiscos, o platos girables. Y todo comenzó más o menos así: En esa época lejana (estamos hablando del siglo XVII, aproximadamente), no fue uno, sino varios, los que aseguraban tener una maquinita capaz de grabar sonidos a base de arañar con una aguja un cilindro de estaño o cera. Cada máquina tenía un nombre particular, pero siempre conservando un cierto parecido con otras máquinas que fueron inventadas por la misma época. Así pues, nos encontramos con paleófonos, grafófonos, fonógrafos, gramófonos, fonoautógrafos... y vaya a saber cuántos más. A lo largo de la historia ha habido escritos que han comentado esta idea de plasmar los sonidos en alguna forma. Por ejemplo, cuenta una leyenda que hace más de dos mil años un soldado chino llevó un mensaje oral al emperador. Este mensaje estaba encerrado en una caja, y al abrirla el monarca, pudo oír con toda claridad el contenido de este mensaje. Hubo relatos mucho más visionarios, que prácticamente describían un "recuerdo del futuro" de una especie de walkman (o discman, quizá?). Aquí un extracto a manera de ejemplo: "...Al abrir la caja, encontré dentro un mecanismo de metal casi igual al de nuestros relojes, lleno de no sé cuántos pequeños resortes y de máquinas imperceptibles. Es un libro en verdad, pero es un libro milagroso que no tiene ni hojas ni letras; en fin, es un libro donde para aprender los ojos son inútiles, no se necesitan más que los oídos. Entonces, cuando alguien quiere leer, conecta con una gran cantidad de pequeños nervios esta máquina, luego gira la aguja sobre el capítulo que desea escuchar, y al mismo tiempo salen, como de la boca de un hombre o de un instrumento de música, todos los diferentes tonos que sirven, a la nobleza lunar, para expresar su lenguaje. Cuando más adelante reflexioné sobre esta milagrosa invención de hacer así los libros, no me sorprendí al ver que los jovencitos de ese país poseían, a la edad de dieciseis y dieciocho años, más conocimientos que las barbas grises de nuestro mundo, ya que, sabiendo leer al mismo tiempo que hablar, nunca les faltan lecturas. En su casa, de paseo, en la ciudad, de viaje, pueden tener en el bolsillo o colgados de la cintura una treintena de estos libros. Y no tienen más que conectar un resorte para oír sólo un capítulo, o bien varios, si tienen ganas de escuchar todo un libro: así uno tiene, eternamente alrededor de sí, a todos los grandes hombres, muertos y vivos, que os hablan a viva voz. Examinar el regalo me llevó más de una hora, luego salí a pasear, colgándome los libros en las orejas a modo de pendientes..." [Viaje a la Luna. Cyrano de Bergerac, escrito en 1656] Veamos de manera muy breve, los primeros intentos reales: En el siglo XVII (por ahí de finales de 1680), Otto de Guericke inventó la máquina neumática, demostrando que sin aire no es posible el sonido. Aquí una imagen del extraño artefacto: Máquina Neumática
Hasta 1807, Thomas Young imprime por primera vez las vibraciones acústicas sobre un cilindro recubierto de negro de humo. En 1859 Edouard-Leon Scott de Martinville inventa el fonoautógrafo, para "grabar" literalmente, las ondas de los sonidos. Fonoautógrafo
En 1877 Charles Cros inventa el paleófono, que registraba -y además reproducía- los fenómenos percibidos por el oído. A este señor realmente se le considera el inventor del famoso fonógrafo, aunque la historia se lo atribuye a Thomas Alva Edison. La razón?, pues que Charles Cros no tenía tanta solvencia económica como Edison, y patentó su invento unos meses después que Edison. Sin embargo, a Charles Cros también se le atribuye el hecho de grabar y reproducir los sonidos mediante una forma horizontal (como los discos), y no vertical (como se venía haciendo con los cilindros). Primer prototipo de fonógrafo atribuído a Edison
Con los fonógrafos se popularizó la grabación de música. He aquí algunos datos curiosos sobre los cilindros que utilizaban los fonógrafos: * Los primeros cilindros fueron de solo lectura. El material con el que estaban hechos (papel de estaño), permitían una única grabación. Luego los hicieron regrabables. El papel de estaño fue sustituído por cera. Aunque podía reproducirse pocas veces (unas 25), porque el grabado de la cera se degradaba, el cilindro podía llevarse a los lugares donde los vendían para que pulieran el cilindro y lo volvieran a grabar, ya fuera con el mismo material, o con uno nuevo. Y ojo con esto, porque cada grabación debía hacerse EN VIVO. Esto nos da una idea que cada cilindro grabado con la misma canción sonaba "casi" idéntica a las de las demás copias, pero seguro habría pequeñas diferencias entre ellas. * En un principio los cilindros no tenían ninguna identificación visual. En lugar de eso, tenían un anuncio hablado del título de la canción o de la interpretación, el artista de la grabación y la compañía de grabación, que se introducía al comienzo de la grabación. Con el tiempo (estamos hablando de los inicios del siglo XX), se le fueron agregando etiquetas escritas a mano, y posteriormente impresas. Cilindro con su "portada" para venta
A otro personaje, Emile Berliner, se le atribuye la invención del gramófono en 1888, el cual ya no utilizaba cilindros para las grabaciones, sino discos planos. Asimismo, él tuvo la brillante idea de hacer copias masivas de estos discos. Ojo, amigo lector, estos discos planos no eran precisamente vinyles. Más bien hubo que pasar todo un proceso de evolución para llegar a lo que nosotros conocemos como vinyles. La llegada del gramófono ocasionó una guerra comercial declarada entre los cilindros y los discos, dado que los fonógrafos ya estaban bien posicionados en el gusto del público... Pero bueno, por hoy lo dejamos hasta aquí. Si quieren enterarse de la continuación de esta interesante historia, no pierdan el siguiente capítulo, por este mismo espacio !!!.
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